¡Muy buenas, amante del cine y de los viajes!
En las siguientes líneas, te proporcionaré una guía breve, pero completa sobre cómo preparar y disfrutar de un viaje cinematográfico. Si estás buscando una manera de viajar que combine con tu amor por el séptimo arte, entonces, lo que estoy a punto de compartir contigo definitivamente te interesa.
Importante: Antes de explorar los 7 puntos clave para un viaje cinematográfico perfecto, es importante destacar que las menciones de alojamientos, lugares diversos, restaurantes, etc., son puramente a título informativo y no implican promoción alguna ni publicidad pagada de ningún tipo. Mi objetivo es, únicamente, proporcionar recomendaciones útiles de manera imparcial.
Ahora sí, pasemos a ver los 7 puntos clave para un viaje cinematográfico perfecto
A la hora de planificar un viaje, una de las primeras consideraciones es dónde nos alojaremos. Y si estamos hablando de viajes cinematográficos, ¿qué mejor manera de sumergirse en esta experiencia que alojarse en un lugar que evoca el mundo del cine? Aquí tienes algunos aspectos a tener en cuenta para elegir un buen alojamiento cinematográfico.
En la gran pantalla, hay hoteles que cautivan, pero muchos son sets de rodaje temporales. Un ejemplo emblemático es El Gran Hotel Budapest, de la película homónima de Wes Anderson. Por fuera obviamente es una maqueta, aunque está inspirado en ciertos hoteles de época, pero su interior, con ese amplio recibidor, colorido y perfectamente simétrico es en realidad un set construido en unos antiguos grandes almacenes, ahora abandonados, en la ciudad de Görlitz, Alemania.
Por ello es fundamental informarse previamente de si el alojamiento que nos interesa, y que hemos visto en la película, es auténtico o se trata de un simple decorado.


Un ejemplo destacado es el hotel Overlook de la película «El Resplandor»:
No nos vamos a engañar, los alojamientos cinematográficos explotan esta vertiente y suelen tener precios algo más elevados de lo normal. Tenemos varias opciones:

Es muy probable que hayas oído hablar acerca de los hoteles que se centran en una única temática. Desde aquellos que te transportan al viejo oeste, hasta los que están dedicados exclusivamente a los superhéroes, o al universo de Dragon Ball. Incluso hay uno en Tokio enteramente dedicado a Godzilla, que lo convierte en un complemento ideal para un viaje cinematográfico.
Y, por supuesto, no puedo olvidarme de los hoteles situados junto a los parques temáticos de Disney, donde cada detalle del alojamiento está diseñado para evocar la magia de los entrañables personajes de esta icónica productora cinematográfica.

A tener en cuenta: Por lo general, las habitaciones de estos hoteles temáticos son muy diferentes unas de otras con respecto a su decoración. Si hablamos de superhéroes, por ejemplo, puede que una esté dedicada a Superman, otra a Batman, Spiderman… Mi consejo es que ojees la mayoría de sus habitaciones en su página web correspondiente y reserves aquella que se adecúa más a tus gustos y, obviamente, a tu presupuesto.
Hospedarte en un cine transformado en hotel puede ser una forma verdaderamente original de pasar la noche durante un viaje cinematográfico.
Resulta sorprendente descubrir que existen varios alojamientos de este tipo, muchos de los cuales conservan los antiguos carteles de las películas que alguna vez se proyectaron en sus pantallas. Algunos de estos hoteles incluso mantienen el mobiliario original del cine y proyectan películas para sus huéspedes. Hay quienes van más allá y ofrecen servicios como una biblioteca cinematográfica y una filmoteca, como es el caso del hotel Zinema7 en San Sebastián, dedicado por completo a honrar la fama de su prestigioso festival de cine.
En muchas ocasiones, resulta muy difícil, por no decir imposible, hospedarse en los lugares más icónicos de nuestras películas favoritas. Sin embargo, existen réplicas que pueden brindar una experiencia igualmente encantadora, tanto para los más pequeños como para los más fervientes seguidores.
Un ejemplo claro es Hobbiton, el pintoresco pueblo de las casas de los Hobbits en «El Señor de los Anillos». Aunque en el verdadero escenario no hay posibilidad de alojarse, sí que existen hospedajes cercanos que recrean las acogedoras viviendas de los hobbits. Sin embargo, conseguir reservas puede ser todo un desafío, ya que estas réplicas suelen alquilarse solo en fechas específicas y encontrar disponibilidad puede ser todo un milagro.

Pero no hace falta irse tan lejos, aquí en España también tenemos nuestra propia versión de Hobbiton: el hotel «Mi Tesoro», ubicado en Viveiro, Galicia. Una manera perfecta para sentirte como un verdadero Hobbit durante unos días.
En este caso, me refiero a los alojamientos que se convierten en auténticos fetiches para las estrellas del cine. No hablo de hoteles donde se alojan durante un rodaje o en sus vacaciones de relax. Más bien, me refiero a esos lugares que se convierten en los favoritos de las celebridades durante sus frecuentes visitas a una ciudad en particular.
Un ejemplo notable es el ryokan Ishihara, en Kioto, donde el legendario maestro Kurosawa se hospedó en numerosas ocasiones. Fue en este lugar donde escribió algunos de sus guiones, desde la comodidad de su habitación favorita con vistas al hermoso jardín japonés.
En la mayoría de las películas, hay una escena en la que los protagonistas disfrutan comiendo en un restaurante o tomándose algo en un bar. Lo verdaderamente interesante para un viaje cinematográfico es que un gran número de estos establecimientos existen en la vida real, por lo que es posible visitarlos sin problema. El costo de la visita dependerá únicamente de lo que consumas.
Pero, también es cierto, que hay algunos restaurantes y bares famosos en la gran pantalla que en realidad son ficticios. Por lo tanto, al igual que con el tema de los alojamientos, lo primero que debemos hacer es investigar:
Un ejemplo muy claro es el local «Jack Rabbit Slims«, donde Mia Wallace y Vincent Vega protagonizan uno de los bailes más icónicos de la historia del cine en la película Pulp Fiction. Sin embargo, allí sólo se filmaron las tomas exteriores, mientras que las interiores se realizaron en un estudio.
Un caso similar es el Restaurante Jangseonghyang (vaya nombrecito), donde se rodó la famosa escena del pulpo en la película Oldboy. Este local, ubicado en Busán (Corea del Sur), es ahora un restaurante chino que poco tiene que ver con el de la película. Aunque el establecimiento es el mismo, lo que vimos en pantalla fue un set construido específicamente para la película. No obstante, aún conserva fotografías del rodaje y algunas firmas de los miembros del elenco.
Y cómo no mencionar el famoso Central Perk de la serie Friends. Todos sabemos que este icónico café no existe en la realidad, pero ha sido recreado en numerosas ocasiones en diferentes lugares, así que seguramente puedas disfrutar del ambiente acogedor y del famoso sofá en alguna de estas réplicas.

Obviamente, el precio puede variar considerablemente dependiendo de lo que se vaya a consumir, pero sí que puede haber mucha diferencia entre un establecimiento y otro.
A continuación, te presento algunos ejemplos de restaurantes, desde los más económicos hasta los más lujosos:

A veces puedes encontrarte con algún artista conocido paseando por las calles, especialmente si estás en Nueva York, pero es mucho más probable si asistes a un festival de cine.
Una ventaja de los festivales, perfectos para añadirlos a un viaje cinematográfico, es que con frecuencia, gran parte del elenco suele quedarse al final de la proyección para compartir anécdotas sobre el rodaje. Es una oportunidad ideal para hacerles preguntas sobre la película, si se presenta la ocasión.
A tener en cuenta: Al comprar la entrada, presta atención porque en la web de cada festival te informan si en esa sesión habrá una entrega de premios o un coloquio posterior. De esta manera, te aseguras de ver al artista que te interesa.

Otro lugar muy característico de los festivales de cine son las alfombras rojas. Personalmente prefiero encontrarme con los artistas en las salas después de la película, ya que en las alfombras rojas suele haber mucha aglomeración de personas. Además, si deseas conseguir un buen lugar en estos sitios, es necesario llegar con bastante antelación.



Mucha gente me pregunta si cualquiera puede asistir a las películas de los festivales de cine, y la respuesta es SÍ. En España, la mayoría de las películas de los festivales son accesibles para el público general. Y el precio rondará entre los 5€ y los 14€ dependiendo del festival, la película y la sala en la que se proyecte, pero suele haber bonos descuentos si vas a ver más de una película.
Sin embargo, en otros festivales extranjeros como Cannes, por ejemplo, además de ser bastante costosos, solo pueden acceder ciertos cargos y con un código de vestimenta específico.
En este caso es importante hacer un filtrado previo basado en tus preferencias cinematográficas, especialmente en ciudades donde se han filmado innumerables películas, ya que es imposible ver todos los enclaves. No es lo mismo visitar los pueblos de Aýna, Liétor y Molinicos, donde se rodó únicamente «Amanece, que no es poco», que ir a ciudades como Nueva York, Los Ángeles o Tokio, donde en cada esquina descubrirás edificios, tiendas o museos que han aparecido en películas. Por lo tanto, en este caso, es necesario realizar un filtrado previo en tu viaje cinematográfico.
¿Cómo puedes hacerlo? Si estás buscando las localizaciones de una película específica, es relativamente fácil, ya que seguramente encontrarás varias páginas en internet que hablen sobre ello. Sin embargo, cuanto más antigua o desconocida sea la película, más difícil será encontrar sus enclaves de rodaje, a veces casi imposible.
Por otro lado, si tu idea es visitar diversas localizaciones de diferentes películas, existen numerosos mapas de localizaciones cinematográficas en internet que pueden ser de gran ayuda. Sin embargo, estos mapas suelen centrarse en películas específicas y no suelen abarcar lugares donde se hayan filmado múltiples películas.
Dicho esto, quiero hablarte de mi propio mapa, al que he llamado CineMapScope. En este mapa, disponible en la web, indico todas las películas que se han grabado en cada lugar que señalo. Un mapa muy útil a la hora de montar tu propio viaje cinematográfico.

Como siempre, es importante tener en cuenta que algunos lugares pueden haber desaparecido después de la filmación, ya que fueron construidos específicamente para la película y ahora poco o nada queda de ellos.
Y aunque algunos lugares se visitan solo por su valor cinematográfico, no todos consideran que merezca la pena visitar un espacio donde ya no queda nada más que un terreno baldío donde se rodó cierta película. Un ejemplo puede ser el escenario de “Abierto hasta el amanecer” que se rodó en un páramo conocido como Dry Bed Lake, en Calico, California. Allí se ubicó el famoso bar “La Teta enroscada”, pero hoy en día sólo queda polvo y arena.


Existen numerosos museos dedicados al séptimo arte, con enfoques que van desde lo más específico hasta lo más general. Algunos se centran únicamente en un director, una película o una saga de películas, una temática particular o incluso en un trabajo concreto del cine, como pueden ser los guionistas. Otros, como ya he dicho, son más generales y abarcan multitud de facetas del cine.
Muchos de estos museos suelen ofrecer exposiciones temporales sobre temas determinados, lo que puede ser el complemento ideal para tu visita.
Un museo de cine que me pareció muy interesante, y que no es muy conocido, es el “Museo de la Imagen en Movimiento” de Nueva York. Situado en el distrito de Queens, este lugar pasa desapercibido para los visitantes entre tanta oferta museística disponible en la ciudad, pero realmente vale la pena visitarlo si dispones de tiempo.
En definitiva, hay muchos museos cinematográficos disponibles y la elección por uno u otro dependerá de tus propios gustos, pero sin importar cuál elijas, visitar un museo dedicado al cine siempre resultará una experiencia interesante que puedes añadir a un viaje cinematográfico.
Otro punto similar al anterior, son las visitas a los estudios cinematográficos, donde se acumulan los sets de rodaje y donde puedes explorar varios de ellos en diferentes tours. Algunos de los más conocidos son los estudios de la Warner, los de Universal o los de la Paramount.
Por ejemplo, en los estudios de la Warner de Hollywood, te llevan en un carrito a través de diversos escenarios mientras te cuentan anécdotas de las películas allí filmadas. Tienes la oportunidad de detenerte en varias ocasiones para ver de cerca los escenarios, lo que tiene sus aspectos positivos y negativos. Por un lado, estás en el escenario de algunas películas míticas, pero por otro, puedes descubrir los trucos del cine, como el corchopán, las plantas falsas o los edificios que son solo fachadas. Aunque esto puede ser decepcionante, forma parte de la magia del cine.
Si tienes suerte, en algunos de estos estudios podrás presenciar la grabación de alguna serie si coincides en el momento adecuado. De todas formas, si no es así, podrás acceder a los estudios de grabación, aunque no estén rodando nada en ese momento.
A tener en cuenta: Por lo general, la mayoría de estos tours ofrecen pases tanto en inglés como en castellano, pero es común que haya menos pases disponibles en el segundo caso.

Y, por supuesto, si hablamos de estudios de cine, no podemos olvidar los estudios de Harry Potter en Londres, donde disfrutan tanto los fans más acérrimos como aquellos que no lo son tanto.
Cuando hablo de sets de rodaje, me refiero a esos escenarios construidos específicamente para una película, generalmente al aire libre, que no fueron demolidos tras finalizar el rodaje. Algunos de estos lugares están abandonados, mientras que otros tienen precio de entrada y sólo se pueden visitar mediante tours guiados.
En este apartado hay varios ejemplos. Algunos se nos vienen a la cabeza enseguida como Hobbitton en Matamata, Nueva Zelanda, del que ya hablé al inicio; o la ciudad de Tatooine de Star Wars, en Túnez. Pero también hay muchos más decorados que se mantienen como el de Piratas del Caribe, en San Vicente y las Granadinas; Los Juegos del Hambre, en Carolina del Norte; o uno de mis favoritos, el pueblo de Spectre de la película Big Fish, en Alabama.
En España, por ejemplo, tenemos el desierto de Tabernas, donde se encuentran los escenarios de numerosas películas del oeste.


Quizás suene inusual, pero en ciertos países, ir al cine es una experiencia única que bien puede formar parte de un viaje cinematográfico.
Un ejemplo destacado es la India, donde ir al cine es todo un espectáculo en sí mismo. Si prefieres disfrutar del cine en silencio y te molesta el ruido de las palomitas, este no es un plan para ti. Ver una película en un cine indio implica gente gritándole a la pantalla, levantándose, riéndose a pleno pulmón, aplaudiendo y bailando al ritmo de las pegadizas canciones propias del cine indio.
Otro caso interesante es el que se sucede en los cines de Tailandia, donde antes de la película proyectan imágenes del rey con el himno nacional de fondo, y todo el cine se pone de pie en señal de respeto.
Aquí concluyen los 7 puntos clave a considerar si deseas emprender un viaje cinematográfico perfecto. Ahora es tu turno de poner en práctica estos consejos. Recuerda que puedo ayudarte con Guías cinematográficas completamente personalizadas o mediante el uso del mapa de localizaciones cinematográficas, CineMapScope.
¡¡Saludos, viajer@ cinéfil@!!
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